La lavadora es uno de los electrodomésticos que utilizamos con frecuencia. Aunque no siempre es posible reducir todos los lavados, sí puedes mejorar su uso con unos cuantos hábitos que no requieren comprar una máquina nueva.
1. Lava a temperaturas más bajas cuando sea adecuado
Calentar el agua requiere energía. Para ropa poco sucia, los programas de baja temperatura pueden ser suficientes si son compatibles con las prendas y el detergente.
Para ropa que necesita una higiene específica, sigue las instrucciones de lavado y las recomendaciones sanitarias correspondientes.
2. Evita las cargas demasiado pequeñas
Aprovecha la capacidad del tambor sin sobrecargarlo. Deja el espacio que indique el fabricante para que las prendas puedan moverse y limpiarse correctamente.
3. Elige el programa adecuado
Los programas ECO suelen estar diseñados para reducir el consumo de agua y energía, aunque pueden durar más tiempo. El resultado depende del modelo y de las condiciones del lavado.
4. Dosifica correctamente el detergente
Utilizar más detergente del necesario no garantiza una ropa más limpia y puede dejar residuos. Sigue las instrucciones del producto y ajusta la cantidad a la carga, la suciedad y la dureza del agua.
5. Aprovecha los horarios de tu tarifa
Si tienes una tarifa con precios distintos según la hora, consulta cuándo resulta más económico consumir electricidad. Programa el lavado solo si el aparato permite hacerlo con seguridad y no genera molestias por ruido.
El criterio para elegir la franja más barata y el resto de medidas sin inversión está detallado en nuestra guía de 10 trucos para ahorrar luz en casa.
6. Centrifuga de forma adecuada
Una velocidad de centrifugado apropiada puede reducir la humedad que queda en la ropa y facilitar el secado. Ajusta el programa al tipo de tejido para evitar daños.
7. Mantén limpia la lavadora
Limpia el filtro, las juntas y el cajetín según las indicaciones del fabricante. Deja secar la goma y ventila el tambor cuando sea posible para evitar malos olores. El detalle de cada paso está en nuestra guía de cómo limpiar la lavadora y evitar los malos olores.
8. Compara el consumo antes de cambiar de aparato
Si necesitas una lavadora nueva, consulta su etiqueta energética, capacidad y consumo de agua por ciclo. Valora el coste total de uso y no solo el precio de compra.
El agua es la otra mitad del coste de un lavado: los cambios en los grifos y en la ducha descritos en cómo ahorrar agua en casa también se notan en la lavadora y en el lavavajillas. Si usas un lavavajillas, nuestra guía de cómo ahorrar con el lavavajillas: programas y hábitos eficientes te ayudará a optimizar su consumo.
Conclusión
Para ahorrar con la lavadora, empieza por elegir bien el programa, utilizar una carga adecuada y evitar el desperdicio de detergente. Si quieres comprobar el efecto de tus cambios, registra cuántos ciclos realizas y compara el consumo a lo largo del tiempo.
