Ahorrar agua es una forma sencilla de aprovechar mejor los recursos y controlar determinados gastos del hogar. No necesitas cambiar todas las instalaciones: empezar por los grifos, la ducha y los electrodomésticos puede marcar una diferencia.
1. Reduce el tiempo de ducha
Intenta que las duchas sean breves y cierra el grifo mientras te enjabonas. El consumo dependerá del caudal de la alcachofa y del tiempo que mantengas el agua abierta.
2. Instala un aireador en los grifos
Los aireadores mezclan aire con el agua y pueden reducir el caudal manteniendo una sensación de presión adecuada. Comprueba la compatibilidad con tu grifo y el caudal que ofrece el dispositivo.
3. Repara los goteos
Un grifo que gotea de forma continua desperdicia agua. Si detectas una fuga, intenta repararla cuanto antes o solicita ayuda si no puedes hacerlo con seguridad.
4. Cierra el grifo cuando no lo necesites
Mientras te cepillas los dientes, te afeitas o enjabonas los platos, evita dejar el agua corriendo innecesariamente.
5. Utiliza la lavadora con una carga adecuada
Evita los lavados con muy poca ropa cuando no sean necesarios. Selecciona un programa adaptado al nivel de suciedad y a las prendas, siguiendo las indicaciones del fabricante. El detalle de cómo dosificar la carga y elegir el programa lo puedes ver en nuestra guía de cómo ahorrar con la lavadora.
6. Aprovecha mejor el lavavajillas
Cuando tengas suficiente vajilla, utiliza el lavavajillas con una carga adecuada y el programa eficiente recomendado para ese uso. Su consumo real depende del aparato, el programa y la forma de utilizarlo.
7. Comprueba la cisterna del inodoro
Una cisterna con una fuga silenciosa puede desperdiciar mucha agua. Si escuchas que sigue llenándose o ves agua circulando continuamente, revisa el mecanismo.
8. Riega en las horas adecuadas
Si tienes plantas, riega preferentemente a primera hora de la mañana o al anochecer para limitar la evaporación. Adapta la frecuencia a cada planta y evita regar más de lo necesario. Para cuidarlas sin gastar de más, lee cómo cuidar las plantas de casa gastando poco dinero.
Conclusión
Empieza por los cambios más fáciles y observa cómo evoluciona el consumo. Puedes comparar las lecturas del contador o las facturas de distintos periodos, teniendo en cuenta que el número de personas y la estación del año también influyen. El agua también se consume al limpiar, y usar menos productos hace que la limpieza rinda más, como explicamos en cómo limpiar la casa con menos productos y gastar menos dinero. Y en la compra, evitar el agua embotellada y aprovechar la del grifo también suma: está en cómo organizar la compra semanal para gastar menos y tirar menos comida.
