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Cómo reducir el consumo eléctrico del ordenador y otros dispositivos

Información del artículo4 minutos de lectura
Ilustración de un ordenador y un monitor con símbolos de ahorro de energía

Los ordenadores y otros dispositivos electrónicos forman parte de la vida diaria. Aunque el consumo de cada aparato puede ser relativamente pequeño, las horas de uso y el número de equipos conectados influyen en el gasto eléctrico total.

Con algunos ajustes puedes reducir el consumo sin renunciar a las funciones que necesitas.

1. Activa el modo de ahorro de energía

Configura el ordenador para que apague la pantalla y entre en suspensión después de un periodo razonable de inactividad.

En Windows, macOS y otros sistemas existen opciones de energía que permiten adaptar el comportamiento del equipo a tus hábitos.

2. Ajusta el brillo del monitor

Una pantalla con un brillo superior al necesario puede consumir más electricidad, dependiendo de la tecnología y el modelo.

Reduce el brillo hasta un nivel cómodo para la iluminación de la habitación. Si trabajas durante muchas horas, busca también una configuración que evite reflejos y fatiga visual.

3. Apaga los equipos que no necesitas

Si no vas a utilizar el ordenador durante un periodo prolongado, puedes apagarlo en lugar de mantenerlo encendido innecesariamente.

La mejor opción depende de tus necesidades, del tiempo de inactividad y de las tareas que deba realizar el equipo.

4. Comprueba el consumo de los periféricos

Monitores adicionales, altavoces, impresoras y otros accesorios también utilizan electricidad.

Apaga los que no necesites y revisa si algunos pueden desconectarse cuando no estén en uso, siempre siguiendo las instrucciones del fabricante.

5. No olvides el consumo en espera

Algunos dispositivos siguen consumiendo energía cuando permanecen conectados aunque no estén funcionando activamente.

Puedes utilizar una regleta con interruptor para desconectar varios equipos compatibles, pero no la utilices con aparatos que deban permanecer encendidos ni con cargas que superen su capacidad.

6. Comprueba si merece la pena cambiar un equipo

Un ordenador más nuevo no siempre consume menos en cualquier situación. El gasto depende del procesador, la tarjeta gráfica, la pantalla, los periféricos y la carga de trabajo.

Antes de comprar un equipo nuevo, comprueba el consumo del actual y calcula cuánto tiempo tardarías en recuperar la inversión.

7. Calcula el consumo de forma sencilla

Puedes estimar la energía utilizada con esta fórmula:

Consumo en kWh = potencia en kW × horas de uso

Por ejemplo, un dispositivo que consume 100 W durante cinco horas utilizaría, aproximadamente, 0,5 kWh en ese periodo si su potencia se mantiene constante.

El consumo real puede variar según la actividad del equipo. Para medirlo, puedes utilizar un medidor de energía compatible y seguro.

8. No desconectes el router sin valorar sus funciones

El router suele permanecer encendido para proporcionar conexión a internet y permitir que funcionen otros dispositivos.

Apagarlo cuando no se necesita puede reducir su consumo, pero también puede interrumpir cámaras, sistemas de seguridad, telefonía o automatizaciones del hogar. Valora qué servicios dependen de él antes de hacerlo.

El ordenador y el router forman parte del consumo eléctrico de la casa. Para entender mejor lo que pagas en cada factura, consulta nuestra guía de cómo leer la factura de la luz y entender lo que estás pagando.

Si buscas más formas de reducir el gasto eléctrico sin comprar aparatos nuevos, echa un vistazo a nuestra guía de cómo ahorrar en la factura de la luz: 10 trucos para gastar menos en casa.

Conclusión

Empieza por activar la suspensión automática, ajustar el brillo y apagar los dispositivos que no utilizas. Son cambios sencillos que pueden reducir el consumo sin necesidad de sustituir el equipo.

CategoríasDomestic Savings

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