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Cómo limpiar la lavadora y evitar los malos olores

Información del artículo3 minutos de lectura
Ilustración de una lavadora con la puerta abierta y destellos de limpieza

El olor a humedad que llega de la lavadora suele tener un origen concreto: restos de detergente, agua acumulada en la goma de la puerta y pelusas atrapadas en el filtro. Un mantenimiento corto y periódico devuelve el aparato a un estado limpio y evita el olor.

¿Por qué huele mal la lavadora?

Los restos de detergente, la humedad y los residuos de suciedad pueden acumularse en el cajetín, la goma de la puerta o el filtro. Si la lavadora permanece cerrada y húmeda después de los lavados, también puede desarrollar malos olores.

Un mantenimiento regular ayuda a mantener el aparato limpio y a detectar problemas antes de que empeoren.

1. Limpia el cajetín del detergente

Si el fabricante permite extraerlo, retíralo siguiendo las instrucciones. Limpia los restos de detergente y suavizante y deja que se seque antes de volver a colocarlo.

No fuerces las piezas ni utilices utensilios que puedan rayar las superficies.

2. Revisa la goma de la puerta

En las lavadoras de carga frontal, la goma puede retener agua, pelusas y pequeños objetos.

Limpia los residuos visibles con un paño y un producto compatible con el aparato. Seca la zona después de utilizarla y comprueba si hay grietas o daños.

3. Limpia el filtro cuando corresponda

El filtro puede acumular pelusas, monedas y otros objetos. Consulta el manual antes de abrirlo, porque puede quedar agua en su interior.

Apaga la máquina y sigue las instrucciones de seguridad del fabricante. Si el acceso no resulta sencillo, solicita ayuda profesional.

4. Deja ventilar el tambor

Después del lavado, deja la puerta y el cajetín entreabiertos cuando el diseño del aparato y las condiciones de la vivienda lo permitan.

Esto favorece el secado interior y ayuda a reducir la humedad persistente.

5. Utiliza la cantidad adecuada de detergente

El exceso de detergente puede dejar residuos. Ajusta la dosis a la carga, al producto y a la dureza del agua.

No añadas productos de limpieza diferentes al mismo ciclo si no están expresamente indicados por el fabricante.

6. Realiza el mantenimiento recomendado

Algunos fabricantes recomiendan ciclos específicos de limpieza del tambor. Sigue las indicaciones del manual y utiliza únicamente los productos adecuados.

No mezcles lejía, vinagre, amoniaco ni otros limpiadores. Las mezclas pueden causar reacciones peligrosas y dañar la máquina.

7. Comprueba si el olor persiste

Si el mal olor continúa pese a limpiar el aparato, revisa las instrucciones de mantenimiento y comprueba si hay problemas de desagüe, agua estancada o residuos inaccesibles.

Si detectas fugas, daños eléctricos o problemas mecánicos, deja de utilizar la máquina si existe riesgo y contacta con un técnico.

Conclusión

Limpiar periódicamente el cajetín, la goma y el filtro, dosificar correctamente el detergente y dejar secar el interior son medidas útiles para mantener la lavadora. Consulta siempre el manual para evitar daños.

El mismo cuidado se aplica al resto de la limpieza del hogar: en cómo limpiar la casa gastando menos en productos explicamos por qué no conviene mezclar limpiadores, y si además quieres consumir menos agua y electricidad en cada ciclo, revisa cómo ahorrar con la lavadora.

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