Ir al contenido principal

Cómo evitar las corrientes de aire por debajo de las puertas

Información del artículo4 minutos de lectura
Ilustración de una puerta con un burlete inferior y aire frío entrando

Una puerta que deja pasar el aire puede estropear el confort de una habitación entera, y en invierno el problema se nota todavía más. La mayoría de las veces la solución es sencilla y barata: un burlete bien elegido y una puerta que cierra bien.

¿Por qué entra aire por debajo de las puertas?

Las holguras entre una puerta y el suelo pueden permitir la entrada de aire frío o la salida de aire caliente. Esto puede afectar al confort, especialmente en puertas exteriores que dan a la calle, un garaje o una zona sin calefacción.

Antes de instalar un accesorio, comprueba si la corriente procede realmente de esa abertura y si la puerta necesita un ajuste.

1. Identifica la zona por la que entra el aire

Revisa el espacio bajo la puerta y los laterales del marco. Observa si hay juntas deterioradas, huecos irregulares o un cierre que no ajusta bien.

No utilices llamas para detectar corrientes de aire. Si necesitas comprobar el movimiento del aire, puedes utilizar un método seguro que no genere calor ni riesgo de incendio.

2. Instala un burlete inferior

Los burletes de cepillo, goma o materiales flexibles pueden reducir la corriente de aire por debajo de la puerta.

Mide el ancho de la puerta y la holgura con el suelo antes de comprar el accesorio. Comprueba que no dificulte la apertura ni roce excesivamente.

3. Utiliza un bajo de puerta móvil

Los protectores que se colocan junto a la parte inferior de la puerta pueden ser una solución sencilla para ciertas puertas interiores o exteriores.

Son útiles cuando se pueden retirar fácilmente, pero no sustituyen un sellado permanente si la puerta necesita una reparación.

4. Revisa las juntas laterales

Si el aire entra por los laterales o por la parte superior, puede ser necesario instalar juntas compatibles con el marco.

No tapes los orificios de ventilación ni alteres los sistemas de seguridad o de evacuación.

5. Comprueba el ajuste de la puerta

Una puerta deformada, unas bisagras flojas o un marco mal ajustado pueden dejar huecos difíciles de corregir solo con un burlete.

Si observas daños estructurales o problemas de cierre, valora una reparación antes de añadir accesorios.

6. Ten en cuenta la ventilación de la vivienda

No todas las holguras deben sellarse. Algunas puertas interiores pueden necesitar un espacio inferior para permitir el movimiento del aire en una vivienda con ventilación diseñada para ello.

Antes de modificar ese espacio, comprueba las necesidades de ventilación, especialmente si tienes aparatos de combustión o un sistema de extracción.

7. Compara el coste y la durabilidad

Los accesorios adhesivos suelen ser económicos, pero su duración depende de la superficie, la instalación y el uso. Un producto más resistente puede resultar mejor a largo plazo si la puerta se abre muchas veces al día.

Mide antes de comprar y sigue las instrucciones del fabricante.

Conclusión

Para reducir las corrientes de aire, identifica primero el origen y elige un burlete compatible con la puerta. No bloquees ventilaciones necesarias ni comprometas el cierre o la seguridad. Si el problema se debe a una puerta mal ajustada, reparar el marco puede ser la solución más eficaz.

Las mismas holguras, cuando están en las ventanas, se corrigen de otra manera: en cómo aislar las ventanas del frío sin hacer obras explicamos cómo encontrar y sellar los puntos por los que se pierde el calor, y en a qué temperatura poner la calefacción para gastar menos vemos cómo regular el termostato cuando la habitación sigue fría. Si además notas condensación o moho, echa un vistazo a por qué aparecen humedades en casa y cómo prevenirlas.

CategoríasHogar y soluciones prácticasMantenimiento del hogar

Sobre el autor

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *