Cuando llega el frío, algunas viviendas pierden calor por las juntas de las ventanas, las puertas o los cajones de las persianas. Antes de invertir en una reforma, puedes revisar los puntos por los que entra el aire y aplicar soluciones sencillas.
1. Detecta por dónde entra el aire
En un día frío, comprueba si notas corrientes cerca de las ventanas, puertas y cajas de persiana. Revisa visualmente las juntas y los cierres. No utilices llamas para buscar fugas de aire.
2. Coloca burletes en las ventanas
Los burletes adhesivos pueden ayudar a sellar pequeñas holguras entre las partes móviles y el marco. Mide primero la separación, elige el grosor apropiado y limpia la superficie antes de instalarlos.
Un burlete demasiado grueso puede dificultar el cierre, por lo que conviene comprobar la compatibilidad.
3. Sella las rendijas fijas
Si existen pequeñas grietas entre el marco y la pared, utiliza un sellador adecuado para ese material. No tapes los orificios de drenaje de la ventana ni las ventilaciones que deban permanecer abiertas.
4. Utiliza cortinas adecuadas
Las cortinas gruesas pueden mejorar la sensación de confort cerca de las ventanas. Por la noche, cerrarlas ayuda a reducir las pérdidas de calor, pero evita que cubran radiadores si eso dificulta la circulación del aire.
5. Comprueba el cajón de la persiana
Algunas viviendas tienen filtraciones en el cajón de la persiana. Puedes revisar sus juntas y valorar un aislamiento específico, siempre que no interfiera con el mecanismo ni con las condiciones de seguridad.
6. Ventila sin dejar las ventanas abiertas demasiado tiempo
Ventila diariamente para renovar el aire interior. En invierno, abrir las ventanas durante unos minutos puede ser suficiente en muchas situaciones, aunque el tiempo necesario depende de la vivienda y de la ventilación disponible.
7. No olvides las puertas
Si entra aire por debajo de una puerta exterior, un burlete inferior compatible puede reducir las corrientes. Asegúrate de que no dificulte la apertura ni interfiera con las salidas de emergencia. Si el hueco es grande o la puerta no cierra bien, revisa cómo evitar las corrientes de aire por debajo de las puertas.
Conclusión
Empieza por detectar las filtraciones y solucionar las más evidentes. Las medidas pequeñas pueden mejorar el confort, pero el resultado dependerá del estado de las ventanas y del aislamiento general de la vivienda. Si existe humedad persistente, condensación o moho, conviene investigar la causa en lugar de limitarse a sellar las superficies: en por qué aparecen humedades en casa y cómo prevenirlas distinguimos condensación, filtraciones y fugas. Y si la habitación sigue fría después de sellar, la temperatura del termostato también cuenta, como se explica en a qué temperatura poner la calefacción para gastar menos.
Estas medidas se complementan con las que no requieren inversión de nuestra guía de 10 trucos para ahorrar luz en casa: ajustar la calefacción, aprovechar la luz natural y vigilar el consumo en las facturas funciona mucho mejor cuando la casa no pierde calor por las juntas.
